Archivo de la categoría: gastronomía

La Rochelle

La Rochelle derrocha carácter marinero con sus extensas playas, sus regatas, una gastronomía exquisita, festivales, calles y barrios pintorescos y, sobre todo, con esa manera especial de aprovechar lo que la vida ofrece en este rincón privilegiado del Atlántico. Una ciudad que vive la calle, con alma de lobo de mar.

La isla de Ré
Cruzar el puente que lleva a la isla de Ré, donde la bicicleta es la reina absoluta de una carretera que bordea la costa y recorre los más bellos pueblos, es otra buena opción.

Texto y fotos © Maribel Herruzo

Lisboa, del fado al tecno

Durante años Lisboa fue esa ciudad decadente y melancólica que se movía a ritmo de fado, lenta y parsimoniosamente. Y aunque guarda todavía retazos de aquella época, los tiempos en que las mujeres vendían pescado a la puerta de las casas y en las tabernas se loraba junto a un vaso de vino verde, hoy la Dama Atlántica se ha quitado el viejo vestido y se ha vuelto transgresora.

Lisbon’s fado to techno
For years, the city of Lisbon was decadent and melancholy like moved by the rhythm of fado, slowly and calmly. But, although still conserve some remnants of that era, the days when women use to sell fish at the houses door and in the tavern people use to cry beside a glass of vinho verde (green wine), the Atlantic Lady today has removed the old clothes and is become transgressor.
Texto y fotografías: Maribel Herruzo

(Ver también propuesta San Miguel, Azores)

Trufa blanca, un tubérculo muy caro

Alba, en la región italiana del Piamonte, celebra cada año, en octubre, su feria de la trufa blanca, uno de los alimentos más caros del planeta, donde se dan cita los mayores ejemplares encontrados, la excusa perfecta para desplazarnos a la cuna del movimiento Slow Food, que se ha extendido a otras facetas más allá de la gastronomía para crear incluso las llamadas slow cities.

White truffle, the more expensive tuber in the world
Alba in the Piedmont region of Italy, held every year in October, the white truffle fair, one of the most expensive foods on the planet, which brings together the largest specimens found, the perfect excuse to move to the home of Slow Food movement, which has spread to other areas beyond the cuisine to create even so-called slow cities.
Texto y fotografías: Maribel Herruzo