Archivo de la categoría: Turismo rural

Comarca Vaqueira, esencia de Asturias

Aunque de reciente formación, la historia de esta comarca viene de antiguo, de la época en que ganaderos trashumantes y arrieros conocidos como vaqueiros de alzada vivían y se trasladaban por los prados y brañas de los concejos de Allande, Cudillero, Tineo, Salas y Valdés.

Comarca Vaqueira, essence of Asturias
Although newly formed, the history of this region comes from old, from the time that farmers and nomadic herdsmen known as appellate vaqueiros lived and moved in the meadows and the councils of Allande, Cudillero, Tineo, Salas y Valdés.
Texto y fotografías: Maribel Herruzo

Cantabria pasiega, entre valles y balnearios

La selección española de fútbol, hace ya algunos años, lo tuvo claro: si hay que llegar a un partido descansados y con la mente clara, lo mejor es acudir a un balneario. Y escogieron un pequeño pueblo de Cantabria, Puente Viesgo, en pleno valle pasiego, al que colocaron para siempre en el mapa del relax.
Texto y fotografías: Maribel Herruzo

Cantabria pasiega between valleys and spas
The Spanish football team, some years ago, it was clear: whether to go into a game rested and with a clear mind, it is best to go to a spa before. They chose a small town in Cantabria, Puente Viesgo, in the Pas Valley, which they put on the relaxation map since these moment.

Bohemia norte, el sendero escondido

En la República Checa hay muchos enclaves, más allá de su capital, donde poder perderse y conjugar la práctica del deporte o el senderismo con la historia, la arquitectura o la gastronomía. Todo regado con una excelente cerveza.
Hay vida más allá de Praga. Y mucha. Sobre todo para aquellos que prefieren estar lejos de las multitudes y añoran la tranquilidad del campo y las montañas sin renunciar a conocer territorios nuevos donde la lengua sea extraña y los paisajes distintos.
Texto y fotografías: Maribel Herruzo

Alpujarra, los pueblos blancos de la Sierra

Cerca de Granada, a la orilla del valle o en las laderas de montes abruptos, se hallan estos enclaves de arquitectura arcaica y singular modo de vida que cautivaron a escritores como Pedro Antonio de Alarcón o Gerard Brenan. García Lorca dijo de la Alpujarra que era un “país de ninguna parte”, y así lo parece cuando en los pueblos más altos, los que se asoman al barranco de Poqueira, el día amanece envuelto en bruma y las nubes juegan caprichosamente entre esas chimeneas blancas con sombrero, marca de la zona.Texto y fotos: Maribel Herruzo
(Ver también propuesta Balneario Lanjarón)

Islas Åland, el lujo de perderse en el Báltico


Visitar Åland es como estar en dos países a la vez, porque una de las particularidades de este archipiélago es que pertenece a Finlandia pero tiene el sueco como única lengua oficial e influencias culturales de los países escandinavos que lo rodean. Además, una amplia autonomía les permite dictar sus propias leyes y disponer de sus propios presupuestos regionales. Son más de 6.500 islas e islotes de los cuales muchos están deshabitados pero accesibles, en verano en barcas y ferries y, en invierno, cuando las aguas del Báltico se congelan, en motos de nieve.
Texto y fotografías: Maribel Herruzo
(Ver también propuesta sobre archipiélago de Turku y Helsinki)

Baracoa, el secreto natural de Cuba


© Maribel Herruzo

En la parte más oriental de Cuba, empapada del espíritu taíno de sus primitivos habitantes, Baracoa reina sobre la bahía y una enorme extensión de naturaleza tropical y virgen. Baracoa ejerce una atracción especial, no solo en los cubanos. Será, tal vez, por que poco tiene que ver con el resto de la isla. Aquí hace más calor, llueve más, hay más ríos, más vegetación, más fauna y flora endémica, más hospitalidad (si cabe), más tranquilidad, más fiesta, más interés por la naturaleza, más leyendas… pero de momento sigue siendo un secreto.

Rennes, la ciudad que derrotó al fuego


© Maribel Herruzo

Durante seis días de 1720, Rennes ardió por los cuatro costados. De sus cenizas renació una ciudad muy distinta, diseñada bajo las directrices del Jacques Gabriel, el arquitecto de Luis XV. Hoy, la sangre de una población cosmopolita y joven corre por las amplias avenidas y entre los imponentes edificios erigidos sobre las ruinas de la venerable capital bretona.

Trani, la Atenas de Apulia

© M. Herruzo (Mercado del pescado de Trani)
Inmersa en el sur más desconocido de Italia, Trani ostenta el privilegio de ser ciudad deseada desde tiempos inmemoriales. Con muchas razones.
El olor a pescado impregna las calles cercanas al puerto al caer la tarde. Es como un ritual en el que Trani se sumerge día tras día, con la llegada de los barcos pesqueros que descargan y venden su mercancía al por menor entre los transeúntes y quienes se acercan a contemplar el espectáculo. Si te acercas a comprar puede que te vayas con alguna concha o estrella de mar de regalo, y seguro con pescado imposible de conseguir más fresco. El puerto es parte fundamental de la vida de esta ciudad que vive de cara al futuro sin olvidar ni un solo momento su esplendoroso pasado.

El sincretismo de San Juan Chamula (Chiapas)


© Maribel Herruzo

San Juan Chamula es uno de los fenómenos religiosos y culturales más estudiados en Latinoamérica. Sus peculiares ritos, llevados a cabo en una iglesia pequeña donde Cristo no ocupa más que un lugar secundario, han dado la vuelta al mundo. Y a pesar de que se permite a los turistas deambular por el templo no se admite, bajo ningún concepto, ni una sola fotografía.

Alberobello, la capital de los “trulli”

“Trulli”, construcciones típicas de esta zona de Apulia (Foto © M.Herruzo)

(…) La curiosidad me lleva hasta la capital del valle, Alberobello, en plenas fiestas. Como en todo el sur, las calles se engalanan con avenidas ficticias que se encienden al anochecer, preciosas construcciones de metal que durante el día aparecen fantasmagóricas como decorando un cuento de hadas. Aberobello alberga más de 1400 conos de piedra encalados y agrupados entre sí, formando una verdadera ciudad. En todo el valle de Itria hay más de 20.000 construcciones en forma de trullo, no todas habitables, pero Alberobello es otra cosa, es como romper el espejo que nos separa de los cuentos para penetrar en ellos.